Babelia, Cómic

Los mundos de Bryan Talbot

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Con la publicación en 1999 de Historia de una rata mala, los lectores españoles tuvimos una nueva señal de que algo estaba cambiando en el paisaje del cómic. Una confluencia de factores había llevado a Bryan Talbot a concebir este emotivo relato sobre dolor y redención: el deseo de recrear con su dibujo el distrito inglés de Los Lagos, su devoción por las ficciones de Beatrix Potter y el encuentro con una adolescente fugitiva en el metro de Londres. Con el título retraducido, con buen juicio, para subrayar esa vinculación con el imaginario de Potter, El cuento de una rata mala se recupera estos días en una nueva edición, en un contexto editorial transformado donde encaja como un guante. La apuesta de Astiberri por Talbot es similar a la acometida con otro ilustre, Eddie Campbell; ambos ejemplifican el vigor que la escena británica ha proporcionado a la evolución del cómic de autor. A Bryan Talbot el valor de actualidad se lo proporciona la reedición de la Rata mala, sí, pero también el lanzamiento de los dos primeros volúmenes de Grandville, una serie de aventuras retro-futuristas, ambientada en un periodo decimonónico apócrifo y tan realista como los animales antropomorfos lenguaraces y violentos que la protagonizan.

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Grandville es una fantasía esteticista en la línea del Sherlock Holmes de Guy Ritchie, que recupera el tono arrebatado que Talbot imprimió de joven a Las aventuras de Luther Arkwright y El corazón del imperio. Su versatilidad como dibujante queda demostrada en ese moverse con similar efectividad en registros de pura inventiva o de ficción comprometida con dolorosas causas reales. En El cuento de una rata mala, el afán de verismo se manifiesta en el detallado registro figurativo y la base fotográfica de los personajes protagonistas. Se remueve en el corazón del libro un tema tabú, el del abuso sexual en el seno familiar, y la credibilidad de la muchacha protagonista, Helen, al exorcizar la culpa y el resentimiento ha propiciado que sea un título recomendado en centros sociales de varios países. Que Bryan Talbot se equivoca quedó demostrado en la desmesurada Alicia en Sunderland, pero en su cuenta de aciertos recientes destaca el esmero al poner en imágenes La niña de sus ojos, un guión con incisiva visión de género de su esposa, Mary M. Talbot, sobre la destrucción íntima a que fue sometida por sus progenitores la hija de Nora Barnacle y James Joyce.

El cuento de una rata mala. Bryan Talbot. Astiberri. Bilbao, 2013. 136 páginas. 20 euros. Grandville / Grandville. Mon amour. Bryan Talbot. Astiberri. Bilbao, 2013. 104 páginas. 16 euros. La niña de sus ojos. Mary M. Talbot y Bryan Talbot. La Cúpula. Barcelona, 2012. 104 páginas. 18 euros

Publicado en BABELIA nº 1.135, EL PAÍS, 24/08/2013

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Babelia, Cómic

Los pies vendados

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Li Kunwu. Traducción de Lucía Bermúdez. Astiberri. Bilbao, 2013. 128 páginas. 14 euros

Un pasaje de la anterior obra de Li Kunwu, Una vida en China, se repite en Los pies vendados: el de la niñera anciana, de pies diminutos y apariencia distinguida, que devora con delectación los pedazos de carne pasada que los niños a su cargo han transportado en los bolsillos, desde el comedor escolar. Si en los tres volúmenes de Una vida en China, Li Kunwu –en colaboración con el guionista Philippe Ôtié– entregó unas memorias que podían leerse como minuciosa radiografía de las transformaciones que China sufrió en la segunda mitad del siglo XX, en Los pies vendados se ha centrado en esa niñera como figura fracturada entre la tradición dinástica y la nueva era revolucionaria. En el breve prefacio de esta novela gráfica, Li Kunwu se congratula de poder manejar “la máquina del tiempo” que es su dibujo, y habla de “añoranza y gratitud” para referirse a la mujer que les acompañó a él y a su hermana, durante su infancia en los años 50 del siglo pasado. Li Chunxiu era su nombre. Y Li Kunwu, artesano de la narración gráfica, cuenta su historia con ternura y profundidad. El drama de Chunxiu es que fue literalmente deformada, según tradiciones ancestrales, para ser un juguete manso, una esposa decorativa y servicial. Pero su sacrificio no solicitado, que ella quiso sobrellevar con ensoñaciones de amores mitológicos, se encontró con las oleadas revolucionarias que condenaban como “arcaísmos feudales” a las mujeres sometidas a esas prácticas de vendado de pies y vendado de pechos. El cómic deja entrever el sufrimiento de una vida a destiempo, aunque otorga unas pronunciadas elipsis como muestras de empatía y humanidad.

Publicado en BABELIA nº 1.135, EL PAÍS, 24/08/2013 

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Cómic

Galdós desde una distancia reflexiva

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Nela / Rayco Pulido / Astiberri. Bilbao, 2013 / 168 páginas. 17 euros

Tienen razón quienes consideren que ni Galdós, ni en general, los autores literarios ganan nada con ser adaptados al cómic, y que de hecho, esas traslaciones han sido tradicionalmente maniobras de simplificación de elementos esenciales de la gran literatura, como la complejidad y la densidad. Durante décadas fue así: las adaptaciones ilustraban las novelas, las hacían accesibles. La noción de que el cómic albergaba su propia complejidad arraigó pronto entre algunos autores del gremio, pero no ha sido hasta épocas recientes cuando se han enfrentado, de forma efectiva, la posible sofisticación del cómic con la legítima dificultad de la literatura. Quizás la obra que supuso un auténtico punto y aparte en este complicada relación ha sido la intrincada adaptación de La ciudad de cristal de Paul Auster que realizaron en 1997 el guionista Paul Karasik y el dibujante David Mazzucchelli. Su influencia ideológica se siente en Nela, la inesperada versión gráfica que Rayco Pulido Rodríguez (Gran Canaria, 1978) ha realizado de Marianela, la novela de don Benito Pérez Galdós.

Con este libro, y tras su muy conceptual, interesante y algo fallido estreno como autor completo, Sin título.2008-2011, Rayco Pulido se confirma como un autor de obra sugerente. Pulido parece interesado en explorar las zonas más experimentales de la disciplina cómic. En un contexto dominado por la cansina obsesión por la cultura popular, que un joven dibujante hable de literatura realista española es casi un gesto a contracorriente. Nela reinterpreta la prosa galdosiana con el rigor que puede aportar el lenguaje propio del cómic en su versión más innovadora. Pero si el lector espera una accesibilidad de “clásico ilustrado”, la distorsión surgirá solo con hojear el libro: el estilo gráfico de Pulido no se ajusta al ideal figurativo convencional. Además, su modo de interpretar el espacio “escénico” parecen mantener una distancia reflexiva con el relato, que recuerda a la ensayada por Lars Von Trier en su película Dogville. El drama y el sacrificio heroico de la menuda Nela están presentes, pero Rayco Pulido los narra con un código nuevo, cargado de sutilezas propias, que no es estrictamente literario, y que resultará complejo para muchos lectores de literatura. Audaz y ambicioso, el dibujante sale airoso también de su decisión de incluir un estudio sobre Galdós y Marinela, donde comenta sus propias decisiones creativas; una estrategia, la de analizar la obra desde su interior, que ya utilizó como tema central en Sin título.

Texto inédito, escrito en marzo de 2012

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Babelia, Cómic

Viñetas de memoria histórica

UN LARGO SILENCIO

Francisco Gallardo Sarmiento y Miguel GallardoAstiberri. Bilbao, 2012 / 72 páginas. 15 euros

Se publicó en la década más oscura del cómic español, los noventa. Un largo silencio era un librito breve y furtivo, financiado por dos francotiradores apasionados de la historieta, Paco Camarasa Pina y McDiego. Su autor, Miguel Gallardo, había sido un aguerrido militante del underground barcelonés de los ochenta, creador de Makoki e ideólogo de la línea chunga. De la contracultura a la madurez, Gallardo se estaba reinventando. En 2007 publicó María y yo, un cómic dedicado a su hija autista. Previamente, en los oscuros noventa, sintió la necesidad de ofrecer su arte a su progenitor, el soldado.

Años antes, el norteamericano Art Spiegelman había publicado la primera parte de Maus, una ambiciosa novela gráfica sobre las experiencias de su padre en la Segunda Guerra Mundial, que, en su encarnación final, se extendía hasta casi las trescientas páginas. Spiegelman tituló “Mi padre sangra historia” a ese primer volumen. Humilde y honesto, Miguel Gallardo entendió que su propio padre sangraba también una historia particular, local y dolorida, que merecía la pena convertir en testimonio literario y gráfico. En las páginas de Un largo silencio –actualizadas y ampliadas para esta edición de Astiberri– se utilizan herramientas sencillas y efectivas, palabra y dibujo, para hacer memoria de esa vida hasta los 31 años. “Mi padre fue un héroe”, escribe Gallardo hijo en la primera viñeta.

Francisco Gallardo Sarmiento combatió en la Guerra Civil española en el bando republicano, estuve preso en un campo de concentración y después, durante cuarenta años, nunca habló de aquellas experiencias. Su hijo, Miguel, entendió que había un proyecto creativo potencial cuando, tras la muerte de Franco, el padre empezó un día a recordar en voz alta. Según el dibujante, Gallardo Sarmiento pasó décadas silencioso, pero cuando se puso a hablar, ya no paró. Y él, como creador, tras ese enmudecimiento prolongado, le entregó el regalo de una “voz pequeña”, la suya propia, para exponer su relato. Un largo silencio integra textos de Gallardo Sarmiento con páginas de historieta de Gallardo hijo, creando un collage extraño, fascinante y dolorosamente marcado por la guerra y el sufrimiento.

A pesar de su brevedad, este libro es eso que ahora llamamos una novela gráfica; un tebeo de alto valor artístico y testimonial, más allá de géneros y convencionalismos. En sus páginas, Gallardo padre rememora, cuenta, anota el precio de las cosas cuando entonces, revive el purgatorio. Gallardo artista, por su parte, crea y recrea, hace novela en viñetas. Un largo silencio forma parte de ese corpus, brevísimo pero intenso, de tebeos españoles que contribuyen a la memoria histórica, como Paracuellos o 36-39. Malos tiempos, de Carlos Giménez; y es inspiración directa de El arte de volar, una novela gráfica esencial del último lustro.

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En abril de 2012 he empezado a colaborar como crítico de cómic en Babelia, suplemento cultural de El País, en sustitución y por recomendación de mi amigo Álvaro Pons. Este fue mi primer artículo, publicado en el número 1.066 (28/04/12).

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Cómic

David Sánchez

Entre una Lara Croft muy falsa y un luchador mexicano casi auténtico, en aquel bar de Malasaña, David Sánchez se presentó disfrazado de Hunter S. Thompson. Se celebraba el multitudinario cumpleaños del tipo más popular de Madrid y el dibujante parecía uno de sus dibujos. Uno de esos que ya has visto tanto; uno como el de la camiseta que llevas puesta. Como proyecto empresarial, las camisetas Mong han sido todo un éxito, pero a David Sánchez le sigue ilusionando encontrarse con alguna de ellas, ya sea en la calle o en la tele. “Sobre todo, si es alguna de mis favoritas, que curiosamente son las que menos se venden”. Entre lo reverencial y lo irónico, la estilosa renovación de la cultura pop de Mong demuestra que la estética del cómic no sólo mola, sino que es trendy, cool, fashion y chic. Y es que sin duda el estilo gráfico de David es muy de cómic. Pero la satisfacción no está reñida con los nuevos desafíos, y en cuanto a camisetas, el dibujante ya trabaja en Phantasma, una nueva línea más personal donde “no habrá iconos culturales, sino una estética más libre”. El concepto, según David, “es que la marca o el logo aparezcan en todos los diseños”. Si el universo de Phantasma tiene una impronta visual tan intensa como Tú me has matado, seguramente se llenen de nuevo las calles de camisetas molonas. El lynchiano cómic que David está publicando en El Manglar nos tiene a más de uno desvelado de madrugada, por lo turbio y por lo sugerente. Es su primer proyecto extenso, aunque en el futuro le gustaría currar más en esto de los tebeos. Por ahora, aparte de vestirse de periodista gonzo, David sigue colaborando con Errata Naturae. No se pierdan cómo recrea la belleza de la víscera en las ilustraciones para El Destripador, de Robert Desnos, publicado por esta editorial.

Publicado en EL MANGLAR nº 11

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Cómic

Paco Roca

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LAS CALLES DE ARENA
Astiberri

Esta acumulación de metáforas que es “Las calles de arena” llega en el momento más adecuado a la carrera de Paco Roca, en parte, para qué negarlo, por sus aparentes diferencias con “Arrugas”. Aunque la ternura y la lucidez de aquella comedia desesperanzada son también las de este manifiesto surrealista. En este libro, Roca inventa historias a partir de neurosis propias y cercanas. “Las calles de arena” está repleto de personajes que son símbolos, que encarnan y resuelven en el ámbito de la ficción fantástica esos comportamientos enquistados y paralizantes. La pulcritud formal, la fluidez narrativa y la belleza conceptual demuestran que estamos ante la mejor obra de un autor que, empeñado en sumergirse en referentes literarios, ha generado un Kafka tan dulce que parece un Cortázar.

Publicado en ROCKDELUX nº 274

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EMOTIONAL WORLD TOUR
En colaboración con Miguel Gallardo
Astiberri

Leyendo “Emotional World Tour”, uno diría que Miguel Gallardo y Paco Roca han compartido, sobre todo, el estupor ante sus éxitos simultáneos. Tanto “Arrugas” como “María y yo” parecían libros urgentes, historias que ellos necesitaban contar, y es comprensible su confusión ante las sucesivas reimpresiones y, sobre todo, ante los eslóganes trascendentes del periodismo. Paco y Gallardo se encogen de hombros ante el cómic social e incluso ante la novela gráfica; se diría que sus motivos eran más íntimos y vehementes: hablar con ternura y cercanía, respectivamente, sobre la vejez y sobre el autismo. Sus diarios cruzados desdramatizan con mucho humor y mucha sensatez sus perplejidades convergentes. Pero “Emotional World Tour” es más que una acumulación de anécdotas: es la fotografía veraz de un momento, el actual, estimulante para la historieta en este país, a pesar de algunas etiquetas grandilocuentes y a pesar de la brasa de cierto público que asiste a mesas redondas. Gallardo y Roca no lo han realizado para demostrar lo majetes que son, sino para interiozar lo vivido antes de seguir adelante.

Publicado en EL MANGLAR nº 10

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Cómic

SEÑAL Y RUIDO

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Neil Gaiman & Dave McKean
Astiberri

Los excesos de los ochenta dieron frutos como Señal y ruido. Pretenciosa y brillante, esta novela gráfica narra la historia de un cineasta que sabe de su muerte inminente y, sin embargo, continúa desarrollando en su cabeza la película que no podrá realizar. Veinte años después el óxido decorativo del ilustrador Dave McKean (Maidenhead, 1963) sigue albergando belleza sincera. Por su parte, Neil Gaiman (Portchester, 1960), que va de Lou Reed de los tebeos –y hasta le fusiló la estética de chupa de cuero y gafas oscuras-, narra una historia de crescendos delicados, en la que parece oírse el piano del autor de Lady Day, y donde describe con lúcido lirismo la historia de este hombre que se enfrenta al final del mundo que es el final de su vida.

Publicado en ROCKDELUX nº 262

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