Babelia, Cómic

Lo sensual y lo sexual

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Pornográfica / Nacho Casanova / Diábolo Ediciones. Madrid, 2013 / 128 páginas. 13,95 euros

Un cuaderno de esbozos, un pequeño libro obsceno. “Atrevido, sensual, turbador y bello, muy bello”. Por una vez, el eslogan comercial de un editor describe a la perfección el contenido del volumen al que acompaña. Las ocho piezas breves que dan cuerpo a Pornográfica son sugerentes y mínimas, pero también explícitas, calientes. Este era el cómic que menos cabía esperar de Nacho Casanova, tras sus incursiones en la memoria personal –los tres volúmenes de Autobiografía no autorizada– y después de El coche de Intisar, la excelente novela gráfica donde puso en imágenes el documentado guión de Pedro Riera sobre la vida de las mujeres bajo el niqab en el Yemen contemporáneo. Parece que fue al trabajar en El coche de Intisar cuando el dibujante encontró la semilla de Pornográfica. Atenazado por la rígida disciplina que le impuso ese libro, Casanova garabateaba en la trasera de las páginas pequeños dibujos eróticos.

Pornográfica parece contener un minúsculo manifiesto en contra de la tradicional representación equívoca de la sexualidad en el cómic. El gran mérito es que la suya es una mirada incuestionablemente masculina. Morbo, hay mucho morbo en este tebeo. El ritmo narrativo de sus páginas está pautado por la música de lo sensual y lo sexual. El autor define un aspecto visual propio para cada una de las ocho historietas, que tratan temas como el voyeurismo, la voluptuosidad cotidiana, el morbo del lenguaje sucio o las fantasías en la frontera de la duermevela. La sabiduría de Nacho Casanova se siente especialmente en “Porque me gusta”, una historieta con el único elemento visual reiterativo de una zona íntima femenina, donde se recrea como dibujante, mientras la narrativa la aporta el diálogo en las cajas de texto. Una delicia.

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Publicado en Babelia nº1122. El País, 25/05/13

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Cómic

Galdós desde una distancia reflexiva

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Nela / Rayco Pulido / Astiberri. Bilbao, 2013 / 168 páginas. 17 euros

Tienen razón quienes consideren que ni Galdós, ni en general, los autores literarios ganan nada con ser adaptados al cómic, y que de hecho, esas traslaciones han sido tradicionalmente maniobras de simplificación de elementos esenciales de la gran literatura, como la complejidad y la densidad. Durante décadas fue así: las adaptaciones ilustraban las novelas, las hacían accesibles. La noción de que el cómic albergaba su propia complejidad arraigó pronto entre algunos autores del gremio, pero no ha sido hasta épocas recientes cuando se han enfrentado, de forma efectiva, la posible sofisticación del cómic con la legítima dificultad de la literatura. Quizás la obra que supuso un auténtico punto y aparte en este complicada relación ha sido la intrincada adaptación de La ciudad de cristal de Paul Auster que realizaron en 1997 el guionista Paul Karasik y el dibujante David Mazzucchelli. Su influencia ideológica se siente en Nela, la inesperada versión gráfica que Rayco Pulido Rodríguez (Gran Canaria, 1978) ha realizado de Marianela, la novela de don Benito Pérez Galdós.

Con este libro, y tras su muy conceptual, interesante y algo fallido estreno como autor completo, Sin título.2008-2011, Rayco Pulido se confirma como un autor de obra sugerente. Pulido parece interesado en explorar las zonas más experimentales de la disciplina cómic. En un contexto dominado por la cansina obsesión por la cultura popular, que un joven dibujante hable de literatura realista española es casi un gesto a contracorriente. Nela reinterpreta la prosa galdosiana con el rigor que puede aportar el lenguaje propio del cómic en su versión más innovadora. Pero si el lector espera una accesibilidad de “clásico ilustrado”, la distorsión surgirá solo con hojear el libro: el estilo gráfico de Pulido no se ajusta al ideal figurativo convencional. Además, su modo de interpretar el espacio “escénico” parecen mantener una distancia reflexiva con el relato, que recuerda a la ensayada por Lars Von Trier en su película Dogville. El drama y el sacrificio heroico de la menuda Nela están presentes, pero Rayco Pulido los narra con un código nuevo, cargado de sutilezas propias, que no es estrictamente literario, y que resultará complejo para muchos lectores de literatura. Audaz y ambicioso, el dibujante sale airoso también de su decisión de incluir un estudio sobre Galdós y Marinela, donde comenta sus propias decisiones creativas; una estrategia, la de analizar la obra desde su interior, que ya utilizó como tema central en Sin título.

Texto inédito, escrito en marzo de 2012

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Babelia, Cómic

“Monsieur Crépin – Monsieur Pencil”, de Rodolphe Töpffer

Monsieur Crépin – Monsieur Pencil. Dos historias en imágenes / Rodolphe Töpffer / Traducción de René Parra y Emma Tidia / El Nadir. Valencia, 2012 / 182 páginas. Blanco y negro. 17 euros

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Inventó el cómic, sin querer. Suizo y burgués, fue profesor, crítico de arte, periodista y pretendió ser un novelista influyente. Pero el nombre de Rodolphe Töpffer (1799-1846) ha trascendido por su actividad recreativa como autor de “historias en imágenes”, un tipo de narraciones gráficas en las que vehiculó ideas sociales con ánimo satírico, y que podemos considerar antecedentes de los actuales cómics. “Se pueden escribir historias mediante una sucesión de escenas representadas gráficamente: es la literatura en estampas”. Lo escribió en su Essai de Physiognomonie (1848), un tratado donde reunió sus reflexiones sobre arte. El legado de Töpffer estaba semienterrado, comentado como una anécdota extravagante en las historias oficiales del cómic, que fechaban el inicio “oficial” de la disciplina a finales del siglo XIX, con la incorporación de las tiras cómicas en los periódicos norteamericanos. La actual vigencia de Töpffer tiene un principal responsable, el estudioso David Kunzle, británico establecido en California. Y en el debate sobre su relevancia se filtra otro más complejo sobre la relevancia de ciertos cómics actuales. Ha sido una pequeña editorial, El Nadir, la que se ha atrevido a editar en nuestro país parte de la monumental edición que David Kunzle realizó sobre la totalidad de esas “historias es imágenes”, Rodolphe Töpffer: The Complete Comic Strips (University of Mississippi Press, 2007). Con visión pragmática, El Nadir ha vertido al castellano dos de las ocho, Monsieur Crépin y Monsieur Pencil, acompañadas de una introducción y sendas sinopsis críticas a cargo de Kunzle. Y ya en estas, podemos comprobar la evolución de Töpffer al conceptualizar una narrativa de caricaturas secuenciadas, que en Monsieur Pencil resulta más dinámica, ambiciosa y, efectivamente, historietística.

Publicado en Babelia nº 1109. El País, 23/02/13

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