Cómic

Ranx en Nueva York

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Liberatore & Tamburini
La Cúpula

Argumento: Futuro cercano, superpoblado y decadente. Ranxerox es una mole con apariencia humana y cerebro electrónico enamorado de Lubna, una yonqui de 12 años. Todo va relativamente bien hasta que Lubna es raptada. A partir de ahí, Ranx iniciará una violenta y descacharrante búsqueda de su amada de pechos diminutos que le llevará de Roma a Nueva York, pasando por Palermo. En ese tránsito, Ranx, un tipo de métodos más bien expeditivos, se encontrará con críticos de arte de 17 años; follará con una niña de pelo verde; perderá la cazuela que le tapa los circuitos del cerebro y verá muchas películas de Fred Astaire y Ginger Rogers.

Ultraviolencia, ironía, humor cafre y sano nihilismo es lo que se encontrará el lector que se acerque a este Ranxerox en Nueva York, que estos días ve su sexta edición a cargo de su editor habitual, La Cúpula. Original de finales de los 70 y primero de una serie de 3 álbumes, este Ranxerox (luego sólo Ranx, por cuestiones de copyright) exuda todavía frescura y desparpajo, si bien hay que leerlo como lo que es: un producto de su tiempo, de sus estéticas y sus filias, como esa ciencia-ficción de la que participa, en la que se describe un futuro deshumanizado y sucio, donde las ciudades son junglas de metal y sus moradores seres desquiciados que se tambalean en busca de la próxima dosis. Dicho así, hay quien creerá que Ranxerox es una obra densa y solemne. Nada más lejos de la realidad. Hablamos de un tebeo que es diversión en estado puro. Una diversión de casquería y humor negro que demuestra que Álex de la Iglesia y Santiago Segura no han inventado nada.

Formalmente, lo más interesante de Ranxerox es el trabajo de Tanino Liberatore, excelente dibujante y limitado historietista. Leyendo el álbum, se percibe que Liberatore se lo pasa bomba poniendo en imágenes el guión del fallecido Tamburini, con su estilo carnal y su color vibrante, pero, narrativamente hablando, demuestra poca pericia en la resolución de algunas secuencias. Importa poco, ciertamente, porque el espectáculo funciona de todas formas. Ranxerox en Nueva York, en fin, es globalmente un tebeo recomendable. Y un viaje delicioso para quienes echen de menos los 80.

Publicado en LA GUÍA DEL CÓMIC V3 nº1 (Under Cómic, mayo 2001)

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